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Mapa y Calles del país Omán


El Sultanato de Omán se extiende en el extremo suroriental de la península arábiga sobre unos 309.500 km², con una estrecha y fértil llanura costera de Al Batinah que bordea el golfo de Omán, la cadena montañosa de Al Hajar que atraviesa el norte y amplias extensiones desérticas que se funden con el Rub al Jali al sur, mientras la región de Dhofar, alrededor de Salalah, ofrece un litoral más verde gracias a los monzones; el país está dividido en once gobernaciones, con Mascate como capital y otras ciudades clave como Salalah, Sohar, Nizwa, Sur, Ibri, Rustaq y Khasab en la península de Musandam. El trazado vial omaní está organizado desde 2019 en un sistema numerado de diez carreteras nacionales (N1 a N10) que conectan los principales núcleos urbanos: la N1 (Muscat/Batinah Expressway) une el intercambiador de Qurum con Khatmat Malaha en la frontera con Emiratos, la N2 cruza desde la rotonda de Burj as Sahwa en Mascate hasta Hafit en la frontera emiratí, la N3 recorre el interior de Nizwa a Salalah (855 km), la N4 enlaza Bidbid con Sur, la N5 corre paralela a la costa entre Wadi Adai y Khatmat Malaha, y otras como la N6, N7, N8, N9 y N10 conectan Sohar con Al Buraimi, Thumrait con Al Mazyuna en la frontera yemení, Salalah con Dhalkut y Ibri con el Rub al Jali. Bajo esta red troncal se despliegan trece carreteras arteriales (A1 a A13) que articulan enlaces secundarios y accesos regionales, como la A1 entre Halban y Khatmat Milaha, la A2 de Mascate a Sur vía Qurayyat, la A11 que une Duqm con Salalah, la A12 de Haima a Thumrait y la A13 que recorre Khasab hasta Tibat en Musandam; a ello se suman tres autovías de alta capacidad —la Muscat Expressway de 54 km, la Al Batinah Expressway de 256 km y ocho carriles hasta la frontera, y la propia N1— que junto a unos 60.000 km de vías, de los que casi 30.000 km están pavimentados y cerca de 2.000 km son expresos, conforman una infraestructura considerada entre las mejores del mundo árabe. Las ciudades están bien conectadas por rutas modernas que atraviesan desiertos, wadis y pasos de montaña, con señalización clara y frecuentes rotondas que sustituyen a los semáforos en el interior, y los mapas de carreteras muestran tanto las vías principales como aeropuertos y enclaves patrimoniales.